Mi persona favorita

 


¿Hace cuánto tiempo no te escribo una carta?

Tengo tantas cosas que contarte. Quiero decirte que hemos logrado mucho de lo que querías, mi niña mágica. Quiero contarte tantas cosas.

¿Sabes que aún te espantan las arañas? Pero ahora ya puedes matarlas. ¿Sabías que ahora adoras bañarte y ya no lloras en la tina mientras tu madre te jabona?

Has viajado por el mundo. Sí, pequeña, has subido a muchos aviones e incluso pasaste poco menos de 24 horas viajando para llegar a tu continente favorito: Asia. Sí, amor, también conociste Asia. ¿Estás feliz de que te lo cuente?

Conociste a esas chicas asiáticas que tanto te gustaba ver en los doramas, mi hermosa 예쁘다 (ye-ppu-da). Has probado muchas cosas deliciosas y también raras y picantes y has visitado lugares que jamás imaginaste.

Conociste Seoul, el Canal de Panamá y también Europa. Y sé que siempre te encantaron los cafetales colombianos, esos de la novela que veías de pequeña junto a tu madre, Café con aroma de mujer. Así que te llevé allí para que pudieras conocerlos. Recolectaste café con tus manitos en una hacienda, mi amor.

Te hice estudiar dos carreras y te gradué de coach.

Mi pequeña, ¿recuerdas las novelas de Corín Tellado que leías tirada en tu cama mientras comías mandarinas? Quiero decirte que te han amado más de lo que puedas imaginar. Tu historia amorosa es digna de una de esas novelas de Corín Tellado, y aún se sigue escribiendo.

¿Recuerdas cuando fuiste por primera vez al gimnasio, como a los catorce años, y te desmayaste? Bueno, tengo buenas noticias: ahora tienes mucha energía para entrenar.

Quiero decirte que hay algo de ti que siento que no ha cambiado, y es la bondad de tu corazón. Ves cosas buenas en las personas y en el mundo. Y sí, te siguen gustando los perros, pero aún no tienes uno propio. Aunque debo contarte que ya no quieres uno, porque ahora quieres tener un gallo como mascota. Jajajaja, tú y tus ocurrencias.

Amas la música. De hecho, te encanta. Realmente te encanta.

Y sí, Dios te ha acompañado durante todo este camino. Mi hermosa pequeña, Él siempre ha estado con nosotras, cuidándonos. No te preocupes. Puede que te hayas encontrado con personas inconvenientes, pero Dios ha hecho lo suyo por ti.

Dios te ama más de lo que puedes imaginar. Yo te amo más de lo que puedes imaginar.

Y quiero decirte que todas las cosas que he hecho las he hecho buscando siempre lo mejor para ti. Te he cuidado tanto como he podido. Lamento mucho si cometí errores en el pasado. De todos modos, no tienes que saberlo, pequeña. Han sido muchas más las cosas buenas.

Solo quiero que sepas que te quiero mucho, con todo mi ser, porque para mí tú eres la persona más especial del planeta.

Me encanta cuando te ríes de la nada. También me encanta la manera en que haces sentir a las personas que te importan.

Me gustan muchas cosas de ti. Por ejemplo, tu inteligencia. Damn, mi pequeña, te voy a decir algo que no te vas a creer: eres una especie de genio. Además, eres una comunicadora nata. Te encanta expresarte y eres muy, muy buena haciéndolo.

Y ahora también escribes. Debo decirte que eres muy buena escribiendo porque conectas con tu corazón. Eres bastante sensible, y eso es bueno, ¿ok? Porque tu fortaleza radica en ello.

Y sí, todo el tiempo estás pensando. Eres demasiado creativa. Pero me parece que necesitas divertirte más. Me encargaré de eso.

Te cuento que eres una niña muy bendecida. Y ahora sigues amando las sandías, pero también las uvas heladas, las chirimoyas y las tunas. En resumen, te encanta la fruta. También te gustan mucho los helados.

Y adoras, adoras la comida marina. ¡Te encantaaa! Y la playa... Dios, cuánto la disfrutas.

¿Qué te puedo decir? Tengo que admitir que trato de cumplir tus caprichos lo mejor que puedo porque, por sobre todas las cosas, eres mi persona favorita.

Y te amo.

Y Dios también te ama.

Feliz cumpleaños, Lorena.


0 Comments